Gladys (Kukuli Morante) llegó hasta la clínica y vio a Marcela (Karina Calmet) algo pensativa por lo que había sucedido al reencontrarse con Miguel Ignacio (Sergio Galliani) tras salir del coma, por lo que decidió darle un poco de tranquilidad a su manera.
"Debes darle tiempo. Él acaba de despertar reciencito nomás, está un poco confundido", dijo en tono tranquilizador.
Sin embargo la joven pupila de doña Francesca (Yvonne Frayssinet) recordó cómo reaccionó Nachito al verla, confundiéndola con su hermana gemela Isabella Picasso Maldini.
"Se puso mal cuando me vio, como si hubiera visto un fantasma (Sí, pero igual nos pusimos nosotros a mí cuando te vimos, ¿no?)", exclamó.
Marcela decidió hacerle aclaración a Gladys, confesando que ella está muy lejos de ser importante en la vida del CEO de la Corporación Maldini.
"Te recordó a ti, a mí no. No es difícil darse cuenta qué mujer fue más importante en su vida, Gladys", confesó, pero la mamá de Oto (Sebastián Barreto) negó todo: "No digas eso (Pero es la verdad. Chau, Gladys)".
Marcela quedó totalmente sorprendida con el beso que le robó Miguel Ignacio en medio de su escapada en moto, por lo que decidió aclararle que su corazón aún está herido por lo que pasó con Leonardo.
"(No pensé que me dijeras eso) ¿Y qué pensabas? Yo creí en Leonardo, confiaba en él, me enamoré muchísimo y me mintió (Pero yo no soy Leonardo) Yo lo sé, pero en este momento no puedo querer a nadie", explicó ella.
En ese momento, Nachito entró en crisis y muy avergonzado le suplicó a la gemela de Isabella que lo intenten: "Yo no sé cómo me pudo pasar esto. Te juro que no sé en qué momento dejé de verte como una amiga, pero por favor, te pido que me des una oportunidad, que no seas tan injusta conmigo".
Leonardo (Marco Zunino) no pudo más y se acercó a Miguel Ignacio para reclamarle por su supuesto interés hacia Marcela: "Tú no la amas, solamente la estás utilizando como hiciste con Isabella".
El empresario decidió responder a la acusación de la manera más fría y cruel posible: "El discurso del perdedor, acéptalo, te la quité. Y sí, sí, no la amo, tienes razón, pero Francesca la quiere como una hija, tengo que aprovechar".
También aprovechó para recordarle a Leonardo que alejarla de su lado fue muy sencillo para él, sacándole en cara las veces que lo hizo quedar en ridículo con la protegida de Francesca: "(Eres un miserable) Fue tan fácil quitártela, Leito. ¿Te acuerdas del lapicero que te robaste? Todo fue una gran jugada mía. Después, unas averiguaciones, unas contadas a medias de verdades por aquí, por allá, y todo resultó a pedir de boca, todo lo hice yo".
Al ver que Leonardo tenía ganas de ponerlo en su lugar, decidió presionarlo más y le aseguró que eso solo haría que Marcela termine de eliminarlo para siempre de su vida.
"Sí, vamos, vamos, vamos, pégame, pégame, arruina todo como lo hiciste en el centro comercial. Aunque te digo una cosa, no creo que a Marcela le quede espacio para decepcionarse más de ti (Me la vas a pagar) Cuídate, Leito. Que te vaya bien, nos vemos", exclamó.